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José Alberto se siente con fuerza y confianza


Miguel Torrecilla ante una decisión complicada que le puede dejar sin escudo protector.




José Alberto López ha afirmado con rotundidad que se encuentra con ilusión y confianza para sacar al equipo adelante. Ante las preguntas que le hacen desde todos los sectores del club siempre ha respondido lo mismo, que se siente arropado por la plantilla y que se siente con muchas fuerzas para seguir al frente del equipo. A su vez, hace autocrítica y sigue insistiendo en que la plantilla es buena y competitiva y que el equipo debería de estar bastante más arriba de donde se encuentra, donde actualmente está colocado en la decimoséptima posición tras ser superado por el propio Tenerife, que a igualdad de puntos, le supera en el average general, ya que tiene mejor ratio de goles a favor y en contra.

Solamente hay 4 equipos en la categoría con menos goles anotados hasta este momento y esa cuestión ya ha sido estudiada por la Dirección Deportiva con Miguel Torrecilla a la cabeza después de varias reuniones con el entrenador del conjunto rojiblanco, José Alberto López. Desde hace ya más de un mes se está trabajando para la incorporación de un delantero centro goleador y ya hay varios nombres encima de la mesa, algunos de los cuales ya han recibido el interés del Sporting por contratarles y ya se ha hablado con sus representantes. También se está trabajando en la incorporación de un extremo izquierdo que pueda dar profundidad por esa zona del campo, con velocidad y descaro para encarar, pero no es fácil encontrar un jugador de esas características porque escasean bastante en el fútbol actual.

Con estas premisas, parece bastante complicado que pueda llegar un nuevo entrenador en la etapa de Miguel Torrecilla como Director Deportivo del club, pero los antecedentes nos hacen pensar lo contrario. José Alberto no está dispuesto a dimitir porque está convencido de que el equipo cuando tenga un poco de suerte y confianza, y sobre todo algún refuerzo ofensivo, va a tirar hacia arriba con total seguridad. Los resultados llegan por rachas, y la que está pasando actualmente el cuadro gijonés es muy mala, pero ya sabemos que ésto cambia de la noche a la mañana y las rachas buenas también van a llegar, con José Alberto o con el siguiente entrenador de la lista, y eso en el Consejo de Administración, lo saben, por eso son reacios a gastar una cantidad importante de dinero echando al actual cuerpo técnico y trayendo uno nuevo, lo que mermaría considerablemente las posibilidades de poder reforzar al equipo en el próximo mercado de enero.

Además, José Alberto cuenta con el apoyo total de la plantilla y con el respaldo de una buena parte de la afición, que ve que se repiten una y otra vez los sucesos y siempre se vuelve al mismo punto de partida, sin un proyecto, sin un plan a medio o largo plazo. Todo va en la dirección de la improvisación con continuos cambios en los proyectos, con innumerables cambios en los jugadores de la primera plantilla, con cambios del cuerpo técnico todos los años. La afición pide un proyecto serio y con continuidad de una vez, porque dando bandazo a bandazo seguiremos volviendo al mismo punto de partida una y otra vez, con muchos jugadores que no se entienden en el campo, con jugadores que no se acaban de adaptar ni acaban asimilar de manera correcta las premisas y los conceptos que el cuerpo técnico intenta inculcar para acabar plasmándolos en el terreno de juego y conseguir un bloque de jugadores que acaben entendiéndose bien en el campo y se acabe jugando hasta de memoria, y que no se note cuando un compañero tenga que sustituir a otro, que siga habiendo entendimiento y solidaridad en el terreno de juego.

Miguel Torrecilla es consciente de que si sigue con su línea de cambiar de cuerpo técnico cada año, va a quedarse definitivamente sin el escudo protector que le da el entrenador que pidió El Molinón para empezar un proyecto que fuera madurando con el paso del tiempo. Reforzando la plantilla en las posiciones en las que cojea, con pocos y buenos jugadores (ahí es donde hay que realizar los esfuerzos económicos) en cada ventana de mercado, se acabará consiguiendo un equipo potente en todas las líneas y con un bloque consistente de jugadores que tiren del carro. Mientras sigamos jugando al Manager buscando nombres de jugadores y entrenadores por las webs de internet para cambiar una y otra vez, justificar gastos y guardar comisiones, seguiremos sin avanzar, sin una planificación de futuro, sin un proyecto sólido. 




Una apuesta de futuro implica confiar en el proyecto en las buenas y en las malas, en las duras y en las maduras. Hay que exigir trabajo, ilusión y constancia, y eso de momento lo hay. Lo que hace falta es confianza y saber reforzar al equipo en las posiciones más necesarias para que la suerte cambie y tiremos juntos para arriba. 

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